Rosaspage.com online desde 2001
Se encuentra en: Inicio > Rosa y su mundo > Relatos > La boda de Dídac

La boda de Dídac

Decididamente esa había sido una jornada absolutamente inolvidable, y no porque durante el transcurso de esas horas ocurriera algo negativo que interrumpiera la alegría de la fiesta aunque fuera por breves momentos, sino que la tónica general fue la de una jornada absolutamente plácida.

En todo momento, y ya desde la entrada de los novios en la iglesia, la característica más destacable fue la tranquilidad, alegría y el buen humor entre todos asistentes. Si entre la pareja protagonista del día han existido momentos de nervios, esa sensación en ningún momento ha trascendido hacia el resto de personas que ha asistido a la celebración.

Incluso climatológicamente hablando el buen tiempo acompañó la celebración, pues durante todo el día lució un espléndido Sol que, a pesar de producir algo de calor, éste no fue ni mucho menos exagerado. Ya de noche, y lejos de hacer la bochorno típico de un final de agosto como aquel, la temperatura resultaba absolutamente ideal, invitando a pasear bajo una maravillosa luna creciente.

Nos encontramos justo en ese momento en que algunos invitados ya se habían hecho escurridizos y otros consideran que se acerca la hora de irse. Rosa que ha decidido hacer lo mismo se encuentra despidiéndose de los novios, agradeciendo a la pareja aquella fiesta y deseando que juntos las cosas les vayan muy bien. Nuestra amiga en ningún momento simula sus sentimientos, pues dice de todo corazón aquellas palabras.

-Bueno gente, tengo que marcharme. El caso es que no quisiera llegar demasiado tarde a casa- comenta la chica mientras coge su pequeña bolsa de mano.

-Me ha gustado mucho que vinieras.- Responde Dídac mirándole directamente a los ojos, justo de aquella forma que sólo sabe hacer él y por la que, tiempo atrás nuestra amiga se sintió absolutamente seducida.

-Y a mí también que me invitarais. Me hizo mucha ilusión enterarme que te casabas. ¡De verdad que sí!

-Ya sabes que aparte de... Bueno... Ya me entiendes que…- balbucea Dídac al mismo tiempo que mira de reojo a su esposa- que también eres una buena amiga de la familia y habría sido del todo injusto no pensar en ti a la hora de definir los invitados.

A Rosa le duele que en esa frase Dídac no haya llegado a decir que era su antigua pareja. No hay nada que esconder, pues ese es un hecho que todo el mundo sabe. Sólo al cabo de unos segundos llega a la conclusión que probablemente el chico se siente cohibido al decir esa palabra ante su mujer.

-Que seas muy feliz con Carla. Sinceramente os deseo a ambos muchísima prosperidad- dice Rosa mientras que a modo de despedida besa la mejilla de su antiguo amor, acercándose de inmediato a su mujer para darle otro. Se despide definitivamente de la pareja y se dirige hacia la salida. La chica tiene un andar natural y elegante a la vez. Quién sabe lo que pasa por la mente de Dídac al ver alejarse aquella chica, la que durante cinco largos años había sido tan especial para él.

Rosa lleva un sencillo vestido de color azul oscuro que a pesar de ser un poco extremado la cae muy bien. Sin mangas, con un escote bastante generoso y una falda ajustada que finaliza unos centímetros más arriba de las rodillas realza de forma espectacular la estética de su propietaria. Su peinado de siempre, la ausencia de maquillaje así como también de color a los labios aumentan la sensación de naturalidad en su aspecto. Lo que ni ella misma sabe es que su apariencia ha causado fuerte sensación entre varias personas asistentes a la celebración, pues durante el transcurso de esa jornada en privado han destacado de ella su naturalidad, preguntándose cómo de bien habría quedado vestida de blanco. Algunas de esas mismas personas también han destacado su valentía asistiendo a la boda. Lo que nadie sabe es que a Rosa le ha costado gran trabajo embutirse dentro de aquel vestido. Desde los primeros instantes en conocer la noticia de la boda su obsesión fue perder algún que otro kilo, con la esperanza de poder lucir ese vestido que tanto le gusta y que casi siempre ha permanecido colgado en el armario. Por suerte el esfuerzo ha valido la pena.

Ya bien entrada la noche Rosa sale del restaurante. Por fin se siente a solas y el silencio empieza a invadirlo todo. Tiene la cabeza como un bombo. Incluso podría decir que se alegra de haber ido sola, pues ha podido marcharse en cuanto ella ha querido. Dentro del local todavía se puede oír griterío y música. Probablemente la fiesta aún tardará un buen rato en terminarse, eso sin contar que un grupo de personas asistentes a ella salgan a beber en algún local cercano. Rosa huye del bullicio, pues quiere y necesita estar sola.

Al subir al coche vuelve a tener esa sensación que le había acompañando desde el momento de saber que Dídac se casaba. Esa sensación de ser la parte perdedora, de incapacidad e impotencia de mantener el muchacho a su lado. Inmediatamente sus pensamientos se centran en la mujer de Dídac, la cual no le ha acabado de convencer. No la sabría definir si guapa o fea, alta o bajita, delgada o gordita. Una chica que físicamente se podría confundir perfectamente entre medio de un millón de personas y sin ningún rasgo característico que la hiciera especial. Simpática, agradable y con un trato muy cordial, lo que Carla no pudo evitar fue alguna mirada fulminante a Rosa y algún que otro comentario dedicado indirectamente a ella. Por su parte, Dídac le ha parecido que continuaba con el mismo carácter de siempre. Ojala no cambie nunca...

En cuanto a Laia, durante todo el día ha estado hecha una magdalena y un auténtico mar de llantos, debatiéndose entre la felicidad de ver a su hermano casado y la tristeza de que su cuñada no fuera Rosa, una de sus mejores y más fieles amigas. Esto último ha provocado que durante toda la boda no se separara de ella, preocupándose en todo momento por su estado anímico y que su amiga íntima lo pasase lo mejor posible a pesar de la "gravedad" de la situación. Tomandolo inicialmente con resignación y paciencia, finalmente Rosa considera que esta atención le ha sido positiva, agradeciendo sinceramente aquellas muestras de afecto. Laia tiene un carácter optimista capaz de contagiar su alegría como pocas personas son capaces de hacer. Según le ha confesado esta en determinados momentos de la jornada, la novia no le acaba de gustar pero tampoco tiene la más mínima intención de interponerse en la pareja, conformándose en que esto es lo que hay.

Ya de camino hacia su casa, de nuevo invade a Rosa una fuerte sensación de soledad y vacío, acentuando aún más ese sentimiento que la había acompañado durante todo el tiempo. Aunque ya hace un par de años que lo dejaron, nuestra amiga no puede dejar de recordar con ternura todos esos momentos que vivió con su novio. Sin duda, aquellos fueron los cinco años más felices de su vida. Le cuesta recordar en qué punto se desencadenó el final, pues al fin y al cabo entre la pareja todo parecía ir bien hasta que el muchacho recibió aquella excelente oferta de trabajo. Era una gran oportunidad, pues el dinero del sueldo permitiría que la pareja por fin se juntase y fundara un nuevo hogar. Sin embargo, para aceptar ese trabajo se hacía necesario que Dídac se trasladara a vivir a Barcelona y que Rosa renunciara a su pequeño taller mecánico y a su vida en el pueblo.

A pesar de que la chica había vivido en varias localidades distintas a lo largo de su vida, un nuevo cambio de aires se le hacía muy pesado. Le costaría abandonar todo lo hecho hasta entonces, aunque esto fuera poco, para seguir a su novio. Tampoco quería dejar solo a su abuelo, quien la crió casi siempre. Y es que ciertamente Rosa no se veía a sí misma viviendo en una gran ciudad como aquella, ni siquiera volviendo al pueblo durante los fines de semana tal y como le prometió Dídac. Por su parte, este tampoco estaba dispuesto a dejar escapar una oportunidad como aquella. Esta no fue más que la chispa que encendió una hoguera de grandes dimensiones, resurgiendo a partir de entonces todos los reproches y trapos sucios acumulados durante aquellos cinco años como pareja. Malas caras y pésimo humor facilitaron que alguna de las dos partes pusiera las cartas sobre la mesa. Se dio el caso que esta parte fue Rosa, siendo ella misma quien propuso por primera vez la rotura de la pareja y que cada una de las partes caminase por separado. Aunque inicialmente era un ultimátum hecho con la intención de que Dídac reflexionara y se echara atrás en su propósito, el chico aceptó la propuesta y al cabo de poco tiempo dejaron de verse, hasta el punto que ni siquiera se llamaban por teléfono. El paso del tiempo hizo el resto.

Y ahora, dirigiéndose hacia su casa por aquella solitaria carretera comarcal, Rosa sabe que no hay nada que hacer y que toda su relación amorosa con Dídac forma ya parte del pasado. Le habría gustado ir a la boda acompañada de una nueva pareja, demostrando a todos y especialmente a su antiguo novio que ella también había sido capaz de rehacer su vida sentimental. Desgraciadamente nada de esto ha sido posible, pues por no tener no tiene ni el taller mecánico, el cual no tuvo más remedio que cerrar a principios de aquel mismo verano.

Hoy más que nunca Rosa siente que pertenece a la noble estirpe de los vencidos y más sola que la una.


EL AMOR NACE EN OTOÑO. La novela romántica de Rosaspage.comEste relato forma parte de la novela "El amor nace en otoño".

Ahora ya puede adquirir el libro completo a través de Rosaspage.com a un precio de 12 Euros (formato papel) o 3 Euros (formato digital o ebook).


Conozca más acerca de este libro en www.rosaspage.com







Ya en nuestra tienda online

El amor nace en otoño. Novela editada por Rosaspage

El amor nace en otoño
Novela editada por Rosaspage


Aunque ya han transcurrido dos años desde que se separó de su pareja, Rosa no ha podido superar esta rotura, encerrándose más en si misma, perdiendo la alegría que la caracterizaba y las ganas de hacer cosas.

Esta situación empeora todavía más cuando recibe una invitación de boda de su antiguo novio. Aunque finalmente acude, la ausencia de acompañante en la boda hace que todavía se sienta más mal.

No obstante pasa el tiempo y Rosa decide acudir a un cursillo de auxiliar administrativo en el cual conocerá una persona muy especial, apareciendo de nuevo y con inusitada fuerza fantasmas del pasado como la desconfianza en ella misma o la timidez característica de su adolescencia.

"El amor nace en otoño" es la primera novela romántica de la serie Rosa y en la que su autor profundiza como nunca lo había hecho antes en el carácter y los recuerdos más íntimos del personaje.

El libro está editado por Rosaspage.com y su lectura es apta para todas las edades. Se encuentra editado en tapa blanda con un formato aproximado de 15x21 centímetros (cuartilla o DIN A5). Su extensión es de algo más de 80 páginas.

Aunque esta escrito en castellano comentar que este libro también se puede adquirir en versión catalana con el título "L´amor neix a la tardor".

Precio: 12 euros


Tienda online de esta web
Ir a la
Tienda online
Más información
Más
información

Comentarios realizadosComentarios recibidos


Julián Juan Lacasa: Tod@s hemos sentido alguna vez algo así, sé lo que duele, las sensaciones terribles de inseguridad, de no poder superarlo, incluso ganas de suicidio de vez en cuando... aunque no sé si por ganas de salir adelante o por que no te atreves a dar el terrible paso, piensas en otra cosa y te animas.

A veces me vuelven esos fantasmas del pasado, aunque al convivir con una amiga que también sufrió una pérdida similar que tampoco ha superado del todo, me ha animado.

Sí, ya sé que esto no es el consultorio de Elena Francis, pero pensaba yo que buena parte del fragmento del libro lo he vivido, aunque nunca he visto a una ex casada con otro.

Saludos,

JULIÁN.





Contactar con nosotrosEsperamos su comentario
Gracias a este formulario nos podrà enviar sus comentarios u opinión personal acerca del contenido publicado.

Nombre y apellidos


E-Mail


Escriba aquí su comentario


Suscribirse a este listado Haga click en esta casilla si desea realizar un seguimiento de este contenido. Solo recibirá notificaciones cuando se añadan nuevos datos al texto principal o se produzcan comentarios relevantes.






Política de privacidadAcerca de rosaspage.com
© www.rosaspage.com 2001-2016