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STS y TT: Los 4x4 de Scalextric
Actualmente el aficionado a Scalextric y al slot en general está acostumbrado a encontrar modelos que reproducen todo terrenos, pudiéndolos utilizar en pistas que simulan caminos no asfaltados. No obstante, a mediados de la década de los ochenta, el lanzamiento de los STS por parte de Exin supuso una auténtica revolución que vino propiciada por el gran auge que entonces tenían competiciones como el París-Dakar o el Camel Trophy.
STS (1985-1990)
Los STS (Super Track System) reproducían vehículos de competición todo terreno, contaban con tracción a las cuatro ruedas y un motor de doble eje. No obstante, esta serie era muy complicada de comercializar, pues exigía un nuevo tipo de pistas y accesorios específicos, además, los vehículos estaban construidos a una escala próxima a 1:43 que la hacia incompatible con el sistema estándar de Scalextric. Seguramente ese detalle provocó que los STS no tuviesen tanto éxito como sus promotores esperaban.
Como grave inconveniente, hay que destacar que las pistas de los STS, a pesar de estar basadas en las normales, eran más estrechas, resultando más frágiles y delicadas, pues con demasiada frecuencia se quebraban los pivotes que unían los tramos. Estas pistas simulaban pistas de tierra y estaban recubiertas con un barniz especial que las hacía más resbaladizas. Aparte, tenían gravadas las rodaduras de los propios vehículos, hecho que dificultaba el control de los coches. También se crearon pistas con taludes, badenes, rampas pronunciadas, cambios de rasante... Y por si fuera poco, incluso se comercializaron diversos elementos para insertar en medio de la pista a modo de obstáculos como bidones, sacos, troncos que hacía de la conducción de los STS una auténtica competición todo terreno. Aparte de estas pistas anteriormente mencionadas, también se comercializaron pistas flexibles que simulaban puentes compuestos por troncos, los cuales podían adoptar cualquier forma. La transmisión de electricidad se realizaba mediante pequeños contactos con hilo de cobre con los cuales transmitían los impulsos eléctricos a pesar de su elasticidad. En total se comercializaron 13 tipos diferentes de circuitos. El motor de los STS era de una potencia menor que los normales, pero gracias a su posición oblicua, permitía traccionar tanto las ruedas anteriores como las posteriores. El chasis, común en todos los modelos de la gama, disponían de pequeños plomos en cada extremo que tenían el doble objetivo de bajar el centro de gravedad y actuar como lastre para que el coche tuviese más peso, proporcionando así una mejor tracción. No obstante, estos pesos no siempre estaban bien regulados y normalmente se insertaba más peso en la parte delantera (en forma de cabestrante) para que el vehículo no volcase hacia atrás en las subidas pronunciadas. Por cierto, el chasis era común a todos los modelos. En esta gama era característica la presencia de un enganche en la parte posterior en el que se podía incorporar una pequeña carreta. El único modelo de STS que no incorporó el enganche fue el Peugeot 205 T16 incorporado en el catalogo en 1989, cuando los STS ya estaban en sus postrerías. En cuanto a carrocerías, hay que decir que estéticamente no eran precisamente los modelos más bonitos de Scalextric, pues aparte de que la carrocería no estaba tan detallada como el resto de series Scalextric, las decoraciones iban a cargo de simples adhesivos. Actualmente se considera que esta serie fue una prueba de Exin para investigar en nuevos mercados y a pesar que hay personas que dicen que fue un absoluto fracaso, lo cierto es que abrió la puerta de los aficionados a Scalextric a diferentes tipos de competición, a la vez que fue banco de prueba para los TT que Exin incorporaría en su catálogo poco después de clausurarse la serie STS. TT (1990-1992)
Exin entra en la década de los noventa sustituyendo la serie STS por la TT, la cual estaría en catálogo algo más de dos años hasta la desaparición de la propia Exin.
En lo que hace referencia a los modelos de vehículos, estos estaban profundamente retocados e incorporaban el mismo motor RX7 pero retocado especialmente para los TT. Así pues, el motor era una auténtica joya y con unas prestaciones más que considerables, pudiendo llegar incluso a las 15.000 revoluciones por minuto. Los neumáticos también eran específicos para los TT, pues eran más grandes y con los tacos bien reproducidos. Desgraciadamente esta serie de Scalextric tuvo una vida bastante efímera, pues apenas estuvo unos dos años en el mercado y se produjeron un reducidísimo número de modelos, que fueron los que se muestran en el cuadro adjunto a este apartado. Cuando Exin cerró sus puertas, el Mitsubishi Pajero para la serie TT ya estaba casi terminado y a punto de comercializar, incluso realizándose pruebas de pre-producción. Actualmente este es uno de los modelos Scalextric de Exin más buscados y también cotizados, debido a su reducidísima producción.
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