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Lanzadera espacial Madelman

A la venta en nuestro mercadillo una lanzadera espacial Madelman, fabricada por Popular de Juguetes a principios de los años 2000.
Se trata de una de las referencias más bonitas del Madelman fabricado por Popular de Juguetes, pues aparte de sus numerosos accesorios cuenta con una figura Madelman astronauta y su espectacular traje. Destacar que la propia lanzadera cuenta también con luz.
El estado de esta lanzadera es absolutamente nuevo, con todos sus elementos precintados de origen y la caja cerrada. Es decir, nunca abierta ni usada.
Precio: 40 Euros
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Scalextric
Scalextric es, con gran diferencia, la línea de juegos más conocida de Exin y de las únicas que durante todo su periodo de fabricación dio beneficios constantes a la empresa, adquiriendo incluso cierta personalidad propia. Esta afirmación viene demostrada por el hecho de que fue la línea más longeva de Exin, fabricándose sin interrupción entre los años 1962 y 1992. Además, aunque Exin desapareció, la historia de Scalextric continua, pues hoy en día todavía se sigue fabricando gracias a otra firma.
La historia del Scalextric de Exin es realmente larga y complicada Una gran pasión por lo que se estaba haciendo, una intención en fabricar los productos con la máxima calidad e incluso algo de picardía en la toma de decisiones son rasgos que caracterizaron Exin a lo largo de su existencia, que de forma sintetizada los podemos observar analizando la historia de lo que fue su producto estrella.
Década de los 60Una licencia genial en manos de magos
En 1962, la inglesa Lines Brothers Group que por entonces poseía la patente de Scalextric, llegó a un acuerdo con Exin para comercializar sus productos en la Península Ibérica.
En un primer acuerdo, las dos compañías solo se plantearon fabricar aquí pistas y transformadores, importándose los coches miniatura desde la casa matriz. Para ello, el primer modelo que se eligió fue el C63 Lotus 21 de 1962. Sobre este modelo es justo destacar que no se trataba de un modelo caduco o anticuado, sino de rabiosa actualidad por aquel entonces, demostrando que Exin ya en una fase tan inicial deseaba tener una gama de productos Scalextric altamente competitivos.
La línea se presentó ante el público aprovechando el marco de la feria del juguete de Barcelona ese mismo año, no obstante, esta gama empezó con mal pie su existencia, pues no despertó demasiado interés por parte del publico asistente en ese certamen. Varios fueron los motivos por los cuales se recibió de forma tan fría este juego, entre ellos que se trataba de un producto totalmente desconocido en este país y que su pronunciación era difícil. Incluso Exin se planteó seriamente cambiar el nombre de Scalextric por otro que fuera más fácil de pronunciar por parte del público latino y que no pareciese un trabalenguas.
El año 1965 seria importante para Exin por varias razones. La primera de ellas porque aparecería el Cooper, el primer modelo fabricado enteramente en Barcelona y también por otro hecho que significaría el despegue definitivo de la línea. Durante la campaña de Navidad de ese año, los responsables de Exin tuvieron una idea excepcional para publicitar Scalextric consistente en crear un campeonato de resistencia de 12 horas en Sabadell. Para ello se montó un inmenso circuito de 6 vías y 30 metros de longitud, con una recta principal de 8 metros. Algo totalmente inaudito hasta entonces que fue un éxito de publicó. Esta experiencia pronto sería imitada en el resto de Europa e incluso Estados Unidos, donde nacieron por doquier las competiciones de Slot, de las cuales, Exin puede vanagloriarse de haber sido la pionera.
No fue hasta 1966 que se empezaron a comercializar productos Scalextric creados por Exin sin homónimo en la casa matriz inglesa. El primer modelo 100% ibérico fue el conocido SEAT 600 que resultó un éxito rotundo gracias a la acertada elección del modelo. A partir de este momento, Exin incorporaría en su catálogo más coches y accesorios inéditos respecto Inglaterra y el resto de mercados donde Scalextric estaba presente. Por cierto, la fábrica que tenia la esta licencia en Francia, tomando el ejemplo de Exin, empezó a producir modelos propios como el famoso Alpine A110.
Ya desde este periodo, Exin se caracterizó por su alta calidad y la producción de modelos altamente detallados. Además de esta importante característica, la marca también era reconocida por la velocidad en que sacaba nuevos modelos. Era tanto el reconocimiento internacional que tenía, que hasta fabricaba para el mercado exterior, exportando modelos nunca comercializados en nuestro país e incluso atreviéndose a entrar en el mercado británico, donde hacia competencia a la propia Scalextric británica, la cual se sentía incómoda con esta situación y que tenia ya graves problemas financieros.
No obstante, la firma inglesa no se quedó cruzada de brazos e intentó salir de su crisis con imaginación creando sets realmente atractivos como el "007" que aprovechó el éxito de la película "Goldfinguer" del famoso agente secreto al servicio de su graciosa majestad. Este curioso set se componía de una pista y dos coches. Uno de estos coches era el famoso Aston Martín DB4 equipado con diversos "gadgets" como ametralladoras frontales, una placa blindada que surgía del portaequipajes y un mecanismo que hacia volcar el coche de los "pillos". El otro vehículo, el de los "malos" de la película, era un precioso Mercedes 190 negro con dos agentes enemigos en su interior, uno conduciendo y el otro en posición de disparar por encima del parabrisas. Además, disponía de un resorte que cuando el Aston de James Bond (curiosamente más rápido) chocaba en su parte posterior, provocaba que el Mercedes volcase.
¿Y porque describimos con tanta afición un set de la Scalextric inglesa? Pues porque aparte de todos estos elementos que hemos citado, también incorporaba una muestra de característico humor británico dirigido especialmente hacia una Exin que les hacia la competencia en su propia casa. El coche de los "malos" tenía la matrícula de Barcelona, concretamente B-40058. Desconocemos si esta matricula en verdad perteneció a un coche de algún propietario de Exin.
Por otra parte, las cosas iban muy bien para Exin, consolidándose en el mercado con sus productos de alta calidad e incluso fabricando a partir de 1968 en México gracias a Exinmex
Década de los 70Gloria y esplendor de la línea
La década de los setenta se inicia con el traslado de la Scalextric inglesa en la fabrica de Margate, pero ni tan solo este hecho evita una crisis galopante que la afecta desde hace años. Finalmente en 1971 Scalextric es vendida al grupo Dunbee-Combex-Marx. Como consecuencia de este hecho, la filial francesa es vendida a Meccano aunque curiosamente ninguna de estas operaciones afectó a la Scalextric de Exin, conservando la marca de Molins de Rei el derecho de utilización de la licencia en España y México.
A partir de este momento, y con las manos todavía más libres, es cuando se inicia una época dorada del Scalextric de Exin, pues de ella surgieron algunos de los mejores modelos fabricados por la marca. En la actualidad, las reproducciones precedentes de los años setenta están consideradas como auténticas reliquias por parte de los coleccionistas. Modelos como los Porsche 917 o los Alpine Renault 2000 son ávidamente buscados por los aficionados.
En Inglaterra, la nueva propietaria de Scalextric pudo aumentar las ventas y todo auguraba que por fin lograba salir de la crisis. Decimos "parece" porque la compañía tomó la decisión de realizar cantidad frente a calidad. Aunque aumentando la producción y ventas, la calidad fue disminuyendo, apreciándose todavía más los modelos de Exin que lanzaba al mercado entre tres y cuatro modelos nuevos cada año.
Es precisamente durante esta década cuando se produce una curiosa anécdota que demuestra como un error involuntario puede provocar que un modelo sea más o menos calorado por los coleccionistas. En 1970 Exin fabricaba un Mini amarillo y se cuenta que, una vez terminada la producción en aquel color, se decidió realizar una serie de color rojo. Sucedió que la persona encargada de la producción no se percató que en el recipiente donde se aloja la pintura quedaban algunos centímetros cúbicos de pintura amarilla e inició el proceso de fabricación del cual salieron carrocerías con un extraño color entre amarillo y rojo. A pesar del error, esa tirada fue comercializada y actualmente estas unidades están altamente cotizadas, llegándose a pagar unos precios realmente elevados. Una buena prueba de que los errores... ¡Se pagan caros!
Década de los 80Con la crisis llamando a las puertas
Pero los tiempos de bonanza estaban a punto de llegar a su fin y el sector juguetero se encontraba a las puertas de la importante crisis que afectó el sector a nivel europeo años antes. Además, la década se estrenó con una mala noticia, pues es precisamente en 1980 que la propietaria de Scalextric Inglaterra vendió la licencia a Hornby Hobbies, una empresa familiarizada con el producto. Mientras, en Barcelona las cosas funcionaban perfectamente y Exin preparaba con gran derroche de imaginación y presupuesto la celebración de los 20 años del Scalextric nacional (1962-1982).
A pesar de que Exin realizaba pocas variaciones en sus modelos, las novedades que incorporaba eran por lo general bien recibidas por parte de sus clientes. Al cambio de guía ya introducida unos años antes, concretamente en 1976, hay que destacar la tracción total mediante poleas incorporada en 1984 y el motor RX2 aparecido en 1985.
Pero finalmente llegaría la época de vacas flacas e incluso la consolidada y casi indestructible Exin empezaría a tener perdidas económicas, obligándola a llegar a un nuevo acuerdo comercial con la Scalextric inglesa para vender material Scalextric en ambos países. Durante esta crisis que resultaría mortal para la empresa de Barcelona, esta prefiere optar por el realismo y la competición en sus modelos, desarrollando campeonatos nacionales, reuniones e incluso material para el consumidor más exigente como los SRS (Super Racing System) en 1985 y los STS (Super Track System) en 1987. Por su parte, la Scalextric francesa también bajo crisis, tomaría ideas de Exin e incorporaría importantes novedades.
Década de los 90Una Exin acabada da sus últimos coletazos
Llegamos a la década en la que Exin se encontraba agonizante y, como si se tratase de un desesperado golpe de efecto, los responsables de la firma volvieron a tener una de esas ideas geniales que tanto los caracterizaba. La idea consistió en crear una serie de Scalextric que reeditaba los modelos más característicos y apreciados por los aficionados. Nacía así la gama Vintage, que aprovechando los mismos moldes originales, reproducían series de los sesenta y setenta pero con materiales de los años noventa.
A pesar de que esta línea era de las pocas que daban beneficio a la firma de Molins de Rei, el mal funcionamiento comercial de otras gamas provocaron el cierre definitivo de la factoría. Ni el lanzamiento de la sorprendente gama TT ni la imaginativa gama Vintage sirvieron de nada para evitar que en 1992 Exin desapareciese definitivamente.
Aparte de la fuerte competencia de los ordenadores personales y de las consolas de video-juegos, otro factor fue decisivo a la hora de cerrar Exin, pues el material utilizado como elemento básico, el plástico, se encarecía cada vez más, provocando que el precio final que tenía que pagar el consumidor fuese muy elevado, hecho que provocó el lógico descenso de ventas. Para hacerse una idea de este hecho, destacar que en 1976 el precio de los accesorios y modelos Scalextric oscilaban entre las 450 y 650 pesetas, mientras que en 1987, esta cifra se situaba alrededor de las 2.500 y 3.200 pesetas. Durante este periodo, el coste de fabricación de las pistas se multiplicó por cuatro.
Etapa TYCODecadente y sin ideas propias
Al cierre de Exin en 1992, la multinacional TYCO adquirió la licencia de fabricación de Scalextric por un periodo de cinco años. TYCO optó por la decisión errónea de crear producción por encima de calidad, fabricando a bajo coste y trasladando la producción a China. Estos factores provocarían una pérdida considerable de ventas y sobretodo una rotura con los aficionados acostumbrados a la calidad que Exin imprimia en sus productos.
Además de comercializar la gama habitual, TYCO solo comercializaba la serie SRS2 y la "nostálgica" Vintage. A pesar de que la empresa también comercializó la gama TT con cajas originales de Exin durante un tiempo, una vez liquidado este material que se encontraba en los almacenes, no fabricó más modelos de esta serie, finalizando su comercialización una vez finiquitadas las unidades heredadas de Exin.
La nueva fabricante cada vez perdía más credibilidad y ninguna estrategia de marketing consiguió mantener la afición de los aficionados. Ni la adaptación de tácticas propias de Exin como la creación de un club consiguió mantener viva la llama de los aficionados. Finalmente, en 1998, TYCO se deshace de la línea vendiéndola a Tecnitoys, una empresa de nuevo cuño con importantes relaciones con la antigua Exin.
Etapa TecnitoysRecuperación del terreno perdido
Como estrategia de empresa, Tecnitoys se esforzó en demostrar a los consumidores que a partir de entonces se realizarían las cosas de diferente forma que en la etapa TYCO, intentando convencer al aficionado en primera instancia que la calidad estaría por encima de todo, característica que consiguieron hacer realidad y pronto empezaron a surgir comentarios a favor del giro hacia bien que había dado Tecnitoys
Por otra parte, Tecnitoys trasladó la sección de I+D a sus instalaciones de Barcelona a pesar de mantener su producción en China. La incorporación de interesantes modelos, nuevas tecnologías y sorprendentes mejoras no tan solo hicieron recuperar el terreno perdido por TYCO, sino que los Scalextric de Tecnitoys adquirieron personalidad propia.
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