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Exin en su contexto
Evidentemente, analizar la situación del sector juguetero español durante el periodo comprendido entre la segunda mitad de siglo XX hasta la actualidad, es un trabajo realmente complicado, extenso y que se escapa totalmente de las pretensiones iniciales de este capítulo. Como es lógico pensar, este es un tema que podría acaparar por si solo enciclopedia entera. Este primer capítulo del monográfico, solo pretende dar unas pequeñas pinceladas, para que el lector pueda observar la situación en la que se encontraba el sector juguetero durante los años en que Exin existió, comprendiendo así, con mirada amplia, el contexto en la que esta y sus coetáneas estaban inmersas, entendiendo también que el nacimiento, ascenso, éxito y finalmente caída no fue un caso aislado de la empresa que nos ocupa, sino que fue una situación compartida por un gran número de empresas nacionales del sector. Exin en su contextoLa situación del sector juguetero Exin nació en una época en la cual este país salía de una posguerra muy dura, provocada por la Guerra Civil Española (1936-1939), posteriormente agravada por la Segunda Guerra Mundial (1939-1945) y como guinda al pastel, un bloqueo económico y comercial de las naciones por causa del gobierno franquista vino a complicar todavía más las cosas. Hasta entonces, el objetivo principal de los habitantes de este país era cubrir las necesidades básicas como comer o mantener su salud e higiene personal. Hasta entonces, el ciudadano bastante trabajo tenía en procurarse con que comer y prestaba poca atención a otros temas. Son años de hambre y miseria en la gran mayoría de hogares, de cartillas de racionamiento y de estraperlo. No fue hasta que el ciudadano no pudo asegurar estas necesidades básicas cuando consideró en cubrir otras necesidades más secundarias. En esta época fue cuando se empezó a permitir "lujos" hasta entonces reservados a unos pocos privilegiados. Por fin, el ciudadano pudo empezar a comprar electrodomésticos, vehículos, aparatos electrónicos y hasta se podía premiar con una buenas vacaciones. Nos encontramos ya en la década de los 50 cuando el gobierno dictatorial del General Franco, considerando que la posguerra formaba ya parte del pasado, puso en marcha el "desarrollismo", con la idea de modernizar un país totalmente devastado y empobrecido.
A inicios de esta época fue cuando Exin nació y al igual que muchas empresas parecidas, se vio favorecida por un ambiente de incipiente optimismo. Pero evidentemente, nos equivocaríamos en atribuir a solo este factor el nacimiento de Exin, pues hubo otro todavía más determinante, que fue ni más ni menos que la invención del plástico, permitiendo crear de forma fácil y relativamente económica toda clase de utensilios para la vida cotidiana. Gracias a la durabilidad, higiene, maleabilidad y cantidad de aplicaciones diferentes de este material, pronto lo hicieron indispensable en la vida moderna, representando una autentica revolución en el mundo del juguete tradicional, pues hasta entonces, los juguetes habían estado fabricados con materiales tradicionales como cartón, madera, ropa o papel. Materiales estos menos dúctiles y sobretodos más laboriosos a la hora de trabajar con ellos para transformarlos en juguetes. Las empresas y talleres tradicionales que no se pudieron adaptar a la fabricación del nuevo material pronto quedaron borradas del mapa fabril, superadas por las jugueteras de nueva creación que empleaban básicamente el plástico como materia prima de sus productos. No obstante, algunas empresas jugueteras tradicionales, no dudaron a la hora de adoptar las ventajas del nuevo material, como fue el caso de la decana de las jugueteras de este país, Borras, que renovó su maquinaria por completo para así adaptarse a los nuevos tiempos. Marcas tan recordadas la propia Exin o Famosa, algunos años después, fueron las pioneras de una industria juguetera moderna con productos realmente bien pensados, con una calidad considerable y unas líneas bien estructuradas. En su gran mayoría, eran juegos y juguetes creados con mucho cuidado, intentando primar por encima de todo el aspecto educativo y pedagógico. En cuanto a muñecas, Famosa se convirtió pronto, aunque no sin problemas, en autentica experta en su creación y comercialización, pues las nuevas muñecas eran mucho más atractivas, versátiles, sofisticadas y por encima de todo baratas de fabricar que las anteriores. A diferencia de las tradicionales "Mariquita Pérez" o de las típicas "Pepas", las nuevas lloraban, se hacían pis y poseían una cantidad enorme en lo que hace referencia a accesorios como cunas, armarios, menaje de cocina, etc... Otro de los factores que propiciaron un clima favorable para estas empresas, fue la creación de ferias y asociaciones especializadas en el sector, que ayudaron muchísimo en la estructuración y vertebración del las jugueteras. En cuanto a un mapa físico de concentración de grandes empresas, estas áreas se encontraban en la zona de Barcelona y de Valencia. No obstante, a pesar de esta buena situación en aquellos años, las industrias jugueteras no lo tuvieron nada fácil, pues había de dar también una buena imagen de cara al exterior, cosa que se vio dificultada por el recelo que producían las empresas nacionales en un mercado hostil, debido más que nada al hecho de considerar las empresas nacionales como empresas que fabricaban a muy bajo coste, con la competencia que esto podría causar. El hecho de que se fabricara barato, era debido a que los sueldos en España era inferiores que en Europa y que la capacidad económica de los clientes, era todavía extremadamente baja. Además, otro de los factores, demasiado olvidado por los analistas que estudian la situación en aquellos años, es la baja calidad del material con el que las jugueteras habían de trabajar. El plástico, derivado del petróleo no siempre estaba ni en las condiciones necesarias para ser manipulado, ni las empresas podían disponer de suficiente material para trabajar, pues, en aquella época, era el Estado quien designaba la cantidad de plástico que se entregaba a cada empresa, ya que este era importado y habitualmente de mala calidad. Así pues, se desarrolló una picaresca que muchas grandes empresas, ante la falta de material, no tuvieron más remedio que empelar. Esta consistía en comprar plástico a las empresas pequeñas que tenían excedente, algunas de las cuales, no eran nada más que tapaderas de las grandes. Solo así lograron sobrevivir en aquellos duros tiempos. La crisis de los ochentaLos factores que causaron el desastre
Esta situación comentada en el apartado anterior se prolongó por espacio de varios años. Las jugueteras, acostumbradas a un particular juego con el Estado, pudieron hacer su tarea más o menos correctamente, incluso firmando pactos con empresas europeas que por fin, daban un merecido reconocimiento a las nacionales. Durante aquellos "años felices" habían muchísimas empresas que fabricaban grandes productos: Aparte de Exin también existían Payá con una de las mejores líneas de productos, Educa con sus interesantes puzzles, Borras y su conocido juego de magia, Famosa, Comansi y muchísimas más firmas que siento no recordar con exactitud. En definitiva, se hacían muchos y buenos juguetes, algo que los chicos y chicas de aquellos años agradecieron en especial.
Es evidente que la industria juguetera tradicional poca cosa podía hacer para frenar este imparable avance y en algunos casos, ni tan solo se quisieron adaptar a los nuevos tiempos, como lo hicieron años antes algunas de ellas, para afrontar la nueva época. A mediados y finales de los años ochenta, el panorama era desolador para casi todas las empresas jugueteras. Muchas de ellas desaparecieron o habían sido absorbidas por multinacionales Europeas o Americanas como Congost que fue absorbida por Revell, otras, como por ejemplo Exin, tenían graves problemas económicos que comprometían seriamente su futuro y muchísimas otras desaparecieron del mapa, como Paya o Eko, finiquitada después de un extraño incendio en sus instalaciones. Finalmente, una de las últimas en perder el equilibrio sobre la delicada cuerda floja en la que se hallaba sostenida fue justamente Exin, una de las marcas más potentes hasta entonces, que se declaró en quiebra y fue desmembrada por completo, vendiendo sus licencias a varias compañías nacionales y extranjeras, como por ejemplo la gama Scalextric a la multinacional Tyco. Continuarían solo pocas empresas, como por ejemplo Famosa, otras no tuvieron más remedio que juntar esfuerzos y fusionarse, como Educa y Borras. El sector juguetero en la actualidadUn panorama estabilizado pero en ningún caso bueno
En la actualidad, la situación del sector juguetero tampoco es mucho más alentador que en aquellos años de crisis, pero no obstante, podríamos afirmar que la situación se ha estabilizado gracias al esfuerzo, impulso e imaginación de muchos empresarios y el cambio de rumbo de algunas compañías para centrarse en aspectos muy determinados de los sectores, lo que se llaman "nichos" y así poder sobrevivir. Uno de los ejemplos claros a la hora de centrarse en una parte muy especifica del mercado fue la valenciana Guiloy, pues se dedicó a la fabricación de maquetas die-cast de coches y especialmente motocicletas a escalas 1/12 y 1/18, subiendo así la edad media de sus clientes. Una empresa muy parecida a Guiloy fue Mira, que siguió los pasos de su compañera, pero que desgraciadamente sucumbió a finales de los noventa. En cuanto a una de las empresas más famosas en este país en lo que a miniaturas de vehículos se refiere, Guisval, tuvo que sobrevivir al precio de rebajar calidad de sus productos para abaratar costes y centrándose hacia un mercado infantil.
Por otra parte, como excepción que confirma la regla, apareció uno de los grupos nacionales más potentes de los últimos años, nos referimos al Grupo Popular de Juguetes que rescataría del pasado algunas de las líneas más exitosas de Exin como Madelman, Exin Castillos, Cinexin o Exin West, no solo reproduciendo la misma fórmula que caracterizaria a la empresa de Molins de Rei, sino adaptando, con más o menos fortuna, estos juguetes a los nuevos tiempos. Desafortunadamente, Popular de Juguetes actualmente atraviesa una mala racha a pesar del empuje de su presidente Carlos Pérez, que condiciona y hace temer por su futuro. Sin duda, una mala noticia para todos y para el aficionado a Exin en concreto, que por fin veía, como después de algunos años, un joven y prometedor empresario resucitaba los juegos que marcaron toda una época así como la infancia de más de una generación. En cuanto a lo que hace referencia al Slot, aunque hablaremos de este tema en posteriores capítulos de este monográfico, solo apuntar que Exin vendería su línea Scalextric a la multinacional Tyco que, después de una pésima gestión del patrimonio heredado, a su vez vendería los derechos de explotación de Scalextric a Tecnitoys, actual propietaria. Esta última, se destaca sobretodo por la gran calidad de sus productos, con ideas tan geniales como las pistas digitales. Por otra parte, la sucesora "moral" según muchos aficionados del Scalextric de Exin, Ninco, ofrece al aficionado al Slot unos excelentes productos, con una proyección de la empresa muy superior a la media. Pero, para ser competitivas, muchas, por no decir la total mayoría de empresas jugueteras, tuvieron que situar su planta de producción en lugares donde la mano de obra es mucho más barata, con el objetivo de abaratar costes y ofrecer precios ajustados. |