Ya en nuestro mercadillo  Bburago, su etapa clásica Libro editado por Rosaspage
A la venta el libro "Bburago, su etapa clásica", el cual está dedicado a dicha conocida compañía italiana. En él se relata la historia de la esta fabricante de miniaturas die-cast a escala 1:18, 1:24 y 1:43 desde su nacimiento en el año 1976 hasta su compra por parte del grupo May Cheong en el 2006.
Además de datos curiosos, anécdotas, evolución de las miniaturas y un amplio repaso por las distintas colecciones que fabricó Bburago, en el libro también se incluye la historia de Mebetoys y Martoys, ambas compañías antecesoras directas de Bburago y gestionadas por la propia familia Besana.
Este libro escrito por Xavier Arumí Salavedra está publicado por Rosaspage.com dentro de la colección "Biblioteca Rosaspage" e impreso en blanco y negro aunque con las cubiertas a todo color. Tiene una extensión de 126 páginas a un formato de 15x21 centímetros (tamaño cuartilla o DIN A5) y encuadernado en tapa blanda.
Precio: 14 Euros
Ir a nuestro mercadillo
|
|
Se encuentra en: Inicio > Miniaturas > ¿Que es el metal fatigue?
¿Que es el metal fatigue? Aunque se nos antojen de prácticamente eternas, resulta del todo sorprendente como una sólida miniatura metálica (también llamada die-cast) puede convertirse en una pieza absolutamente delicada y sumamente quebradiza, rompiéndose y desmenuzándose sin aparente motivo a ello.
La sola acción de abrir o cerrar una puerta o capó puede convertirse en el inicio de un auténtico drama. Este problema llamado "metal fatigue" o "zamak pest" entre otros nombres redundantes, es todavía bastante desconocido por muchos coleccionistas de miniaturas metálicas realizadas en zamak, aunque lo suficientemente importante como para prestarle un poco de atención.
No obstante, antes de definir que es el "metal fatigue", comentar que el zamak es una aleación formada básicamente por zinc con pequeñas porcentajes de aluminio, magnesio y cobre. La maleabilidad de esta aleación y la manipulación parecida al plástico lo hace ideal para fabricar piezas de pequeño tamaño como miniaturas metálicas a escala (die-cast), complementos para muebles (tiradores trabajados o artísticos), componentes del automóvil e incluso la realización de llaves.
El zamak es un material que pierde propiedades con el tiempo, afectándole factores como humedad y temperatura. No obstante, si esta aleación se realiza de forma defectuosa, este proceso se acelera deforma muy rápida y en relativamente poco tiempo el zamak pierde la solidez que lo caracteriza.
Este problema ya hace años que es conocido por las compañías fabricantes de miniaturas, pues fue descubierto en el año 1923 cuando se dio una primera oleada de miniaturas afectadas por el "metal fatigue", las cuales procedían de la británica Dinky Toys. En ese caso se vieron afectadas casi todas las miniaturas fabricadas por ella.
Una vez detectado el problema, los técnicos de la compañía lo resolvieron aumentando la calidad de la aleación, hecho que provocó la total desaparición del "metal fatigue" en sus productos.
Algunos años después, concretamente en la década de los sesenta apareció una nueva oleada de miniaturas afectadas por el "metal fatigue", sobretodo de compañías establecidas en países donde la mano de obra por entonces era barata. Aparte de Portugal, la Unión Soviética, India y Turquía, uno de los países donde apareció este problema fue precisamente en España. En los años setenta se vivió una nueva oleada que afectó compañías como la argentina Buby o la colombiana Andin Box.
Actualmente el "metal fatigue" es un problema casi desaparecido, aunque todavía se dan casos importantes como el que sufrió la francesa Norev, que en los años noventa afecto ni más ni menos que el 70% de su producción tal y como se confirmó en el año 2009. La compañía lo reconoció, rectificó el error y además se hizo cargo de las unidades defectuosas que le fueron entregando.
Casi paralelamente, en España también sucedió un caso importante de "Metal Fatigue" en algunas unidades del Seat 600 a escala 1:43 que Guisval comercializó a inicios de este siglo. Hoy día este problema ya está solucionado por parte de la compañía.
¿Estará mi miniatura afectada por "metal fatigue"?
Existen varios modos en que el "metal fatigue" se hace evidente Uno de los más usuales es la aparición de surcos o rajaduras profundas en al superficie de la miniatura.
Otro muy común es el abombamiento en ciertas partes o la presencia de pequeñas burbujas bajo la pintura. No confundir esto último con los problemas que pueda tener la pintura.
En la fase final la miniatura se vuelve sumamente quebradiza, rompiéndose al aplicarle una leve presión. Puede ser suficiente el accionamiento de las puertas.
Comentarios sobre este artículo
Juan Pedro Menarguez: Yo soy coleccionista de coches en die-cast de la escala 1/24, y he tenido varios coches digamos clásicos, tales como alguno de la española Nacoral o de la italiana Polistil, que han sido afectados por esta "enfermedad". Desgraciadamente no hay remedio al menos conocido por mi, ya que la degeneración del metal acaba siendo total. Únicamente, tocar los coches lo menos posible y a la hora de alguna manipulación, llevar mucho cuidado con parachoques u otras piezas metálicas, que se rompen casi solo con mirarlos. Es una lástima pues piezas muy interesantes de cualquier coleccionista pasan al final a la lista de desguaces.
|
|