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A la venta en nuestro mercadillo una Bonita miniatura que reproduce la furgoneta Volkswagen Caravelle a escala 1:43 y con las decoraciones típicas de una ambulancia.
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Se encuentra en: Inicio > Miniaturas > Kitt, el coche fantástico de Pilen
Kitt, el coche fantástico de Pilen
Un día cualquiera de la década de los ochenta. Nos encontramos en la sala de reuniones de la marca de miniaturas Pilen y el tema del día a tratar es acerca de las novedades que se incorporarán en el catálogo los próximos meses.
En uno de los puntos de la reunión, un directivo anuncia que ha tenido una genial idea, con el cual podrán aprovechar el tirón de la serie televisiva "Kitt, el coche fantástico" y que tanto éxito tiene en las sobremesas veraniegas de entonces. En un momento determinado de su explicación muestra orgullosamente un pequeño modelo a escala 1:43 totalmente pintado de negro. Se trata del Kitt que Pilen próximamente comercializará.
Esta persona va pasando la miniatura a las otras presentes a la reunión, y una a una la van observando con curiosidad. Unas observan la reproducción con indiferencia aunque otras con cierto interés, hasta que una de ellas, con voz baja se atreve a comentar lo que otras no se atreven a decir:
Pero Manolo -comenta- ¿El coche fantástico no es un Pontiac Firebird? Tú aquí nos estás mostrando el Intermeccanica Indra que tenemos en catálogo desde los años setenta. Depende de cómo se mire se parecen pero…"
Aquí está la genialidad de mi iniciativa -responde el directivo responsable de la feliz idea- Le ponemos un alerón atrás, tapamos las ventanillas traseras, modificamos el capó y además en el morro le ponemos un espacio para las luces rojas que van haciendo titirrit titirrit, transformando este vejestorio de Indra en un coche fantástico absolutamente fantástico, y perdóname la redundancia.
De pronto, el jefe que hasta entonces había permanecido en silencio, comenta su opinión al respecto:
- ¿Con eso quieres decir que nos ahorraremos un pastón modificando un molde que apenas usamos y en pocas semanas lo ponemos en el mercado? Pues no me parece mala idea, que ahorrar no nos vendrá del todo mal. ¡A ver si aprendéis de mi hijo, zánganos!
Evidentemente el diálogo anterior no es más que una situación ficticia pero que a grandes rasgos pudo haberse dado en la realidad. Desconocemos también si la persona que tuvo la idea fue el hijo del propietario de Pilen, aunque lo más seguro es que no fuera él. En consecuencia perdone el lector/a la pequeña licencia humorística que nos hemos permitido para escenificar la situación.
El aprovechamiento de moldes y el hecho de considerar el consumidor algo más inocentón de lo que en verdad era parecía el hobby predilecto de ciertas marcas de miniaturas, sobretodo a la hora de representar modelos de coches o furgonetas televisivas. Como niño de la época me sentía ciertamente estafado, primero por ofrecer un producto que, aunque bueno, no era lo prometido, y segundo por considerarnos más tontos de lo que éramos. La máxima de "Le ponemos un alerón para que parezca el auténtico" o "Mientras que a simple vista se parezca y lo compren, nosotros contentos." hizo que nos fijásemos en otras marcas que como mínimo ofrecían lo que prometían.
Prefiero recordar ciertas marcas como Pilen por sus aciertos, aunque lo cortés no quita lo valiente y es justo también conocer estos pequeños patinazos que cometieron, los cuales actualmente no dejan de tener un regusto anecdótico, recordándose incluso con cariño. Evidentemente no solo fue Pilen la que perpetró versiones como esta, sino que otras marcas hicieron lo mismo o parecido, como por ejemplo Guiloy que calcó la idea de Pilen y transformó su Maserati Ghibli en otro Kitt, aunque afortunadamente no modificaron el molde y lo máximo que le hicieron fue pintarlo de negro, endosarle unas horribles ruedas de plástico tipo "speedwheels" e insertarle una ancha pegatina en el frontal a modo de carrusel de luces.
Curiosamente el molde del Ghibli fue anteriormente propiedad de Pilen, marca que comercializó esta miniatura en los años setenta. Al cabo de algún tiempo este molde fue adquirido por Guiloy con algunas modificaciones realizadas por la propia Pilen (eliminó detalles de la carrocería y los asientos se volvieron fijos), ofreciendo el Ghibli a partir de la mitad de los ochenta en dos versiones distintas, una de las cuales fue como particular coche fantástico. Probablemente de tener todavía los moldes del Ghibli, Pilen hubiera ofrecido este como Kitt y hubieran dejado tranquilo al pobre Indra.
Otra marca especialista en aprovechamiento de moldes antiguos fue Guisval, que adaptó su furgoneta Mercedes-Benz a escala 1:60 de los años setenta para transformarla ni más ni menos que en la furgoneta del "Equipo A" mediante un alerón rojo en la parte superior, barras protectoras en la parrilla delantera y una franja roja en el lateral. ¿Qué la bonita Mercedes-Benz se parecía a la GMC como un huevo se parece a una castaña? Bueno, y eso que más da… La cuestión es aprovechar moldes, abaratar costes y que la gente compre...
Pilen y su Indra fantástico
Y es así como por curiosidades de la vida, la preciosa reproducción del Intermeccanica Indra de Pilen se transformó en un abrir y cerrar de ojos en "Kitt, el coche fantástico", aportando un nuevo elemento a la historia de la chapucería hispana que tantas alegrías nos da a los buscadores de rarezas de los años setenta y ochenta.
Si hacemos caso de la inscripción existente en los bajos de la miniatura, observaremos que el modelo original fue presentado en abril de 1975 representando al Indra, un deportivo 2+2 norteamericano al estilo italiano fabricado entre 1971 y 1975 con un éxito más bien modesto. Dejando de un lado lo que Pilen quiso representar con su particular Kitt, la miniatura en si es realmente preciosa, de aquellas que desafortunadamente ya no se hacen.
Para empezar y demostrando la calidad con la cual estaba hecha, comentar que tiene practicables ambas puertas y capós, junto a suspensión y unas ruedas de dos piezas (llanta de metal y neumático de goma). Pero los "gadgets" no se acaban aquí, puesto que los asientos delanteros se inclinan hacia delante con destacable suavidad, sin forzar ninguna de las delicadas piezas. El tablero de mandos y el volante tambien se encuentran reproducidos con gran profusión de detalles.
Por otra parte, el molde de la carrocería, o mejor dicho lo que quedó después del destrozo, está muy bien realizado, con una finura de líneas y una pintura que no oculta el excelente trabajo que realizó el artista matricero. Desgraciadamente la fina pintura soporta regularmente el paso de los años, apareciendo pequeñas burbujas y desconchados.
Esta miniatura conserva los bajos realizados en metal, lo cual hace que pese bastante y de la sensación de miniatura compacta a la hora de sujetarla con la mano. Por último comentar que la sujeción entre carrocería y bajos se realiza mediante un tornillo en la parte delantera y un par de ganchos en la parte trasera, sistema habitual de Pilen en los años en que se fabricó la miniatura original. En cuanto al número de referencia, tiene el 343, el mismo que lució el Indra dentro del catálogo de Pilen.
Existen además otras versiones de este "Kitt" pintadas en un llamativo color rojo (¿De donde sacarían tal idea? ¿Acaso intentaron vender a posterioridad el Kitt como un Indra tuneado?), así como también versiones decoradas con vistosas pegatinas "Artec Man" y con las llantas pintadas de negro.
Reencuentro con un viejo amigo
Aproximadamente en el año 1985 ó 1986, coincidiendo con la emisión de la serie "El coche fantástico", a un servidor lo obsequiaron con una miniatura idéntica a la que muestran las fotografías, aunque por la falta de delicadeza de unas manos infantiles el coche acabó totalmente destrozado, finalizando sus días con todas sus piezas desperdigadas en el cubo de los juguetes viejos.
Durante algunos años, el recuerdo de esa miniatura estuvo presente en mi, aunque a ser sincero, al tratarse de una miniatura realizada a escala más grande de los otros que tenía, mayoritariamente los típicos Guisval o Majorette a escalas próximas a la 1:60, hizo que mientras estuvo en activo quedase algo apartado, considerándolo más un modelo exótico que nada más.
La unidad mostrada en este artículo fue comprada a un coleccionista en el año 1998 por la nada despreciable cifra de 2.000 pesetas, encontrándose en un estado parecido al que se muestra, o sea, como si hubiera pasado ya unas cuantas aventuras. Reconozco todavía hoy que el precio pagado fue alto aunque el desembolso económico valió la pena, pues en cierta manera pude recuperar un amigo que perdí durante la infancia.
Actualmente este Kitt se encuentra aparcado junto a sus compañeros de escala y, aunque seguramente se encontraría mejor en una estantería a la vista de todos que en un triste cajón, este coche fantástico tan especial todavía sueña con nuevas y apasionantes aventuras, no olvidando que en una vida anterior fue ni más ni menos que un Intermeccanica Indra. De casta le viene al galgo...
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Comentarios sobre este artículo
Jonathan Martínez: Hola me llamo Jonathan y soy de Ibi (Alicante), he leido el artículo sobre el coche fantástico, la verdad es que era espectacular, mi padre trabajaba en Pilen con el Sr. Climent e hizo el molde de ese coche, he tenido todos los coches, aviones,.... que salieron y el más espectacular sin duda es el Volvo 480, con el que ganó un premio a nivel europeo con esa miniatura.
Todavía conservo alguno de esos coches y aviones :)
Un saludo a todos. Jonathan
Joan Josep Manero:
Conservo un grato recuerdo de esta miniatura, todavia recuerdo el dia de 1986 en que mi madre me la compro. Nada mas llegar a casa mi hermano mayor me conto de donde provenia, que en realidad se trataba del indra de pilen, asi conoci pilen y entonces empezo mi devocion por coleccionar todas las creaciones de la firma.
De todas formas, creo necesario rectificar a fin de que no se divulguen falsas informaciones y se cree confusión entre los lectores, que el indra no es un maserati. Se trata de un intermecanicca, firma fundada e italia pero posteriormente establecida en canada y USA productora de grandes GT's al estilo italiano, equipadas con mecanica de origen general motors con claro objetivo en el mercado norteamericano. Bien es cierto que sus lineas evocan a otros gt's de la epoca, pero para nada es un maserati. Podeis contrastarlo en www.intermecanicca.org
El que si era un maserati era el ghibli de pilen/guiloy, curiosamente tambien tuve la horrenda version "coche fantástico" de pequeño.
Rosaspage.com:
Gracias por su comentario apreciado Joan Josep y sobretodo agradecimientos por la puntualización acerca del Indra, el cual efectivamente no se trataba de un Maserati sino de un deportivo norteamericano de los años setenta realizado al más puro estilo italiano. Así pues, a la hora de recibir esta corrección se ha rectificado el presente artículo.
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