|
Objetos voladores muy identificados
Aunque parezca sorprendente, el fenómeno OVNI (UFO en inglés) es relativamente nuevo, pues los primeros avistamientos, y en consecuencia las primeras veces en que apareció información sobre naves voladoras extraterrestres, data de mediados años cuarenta. En concreto del día 10 de junio de 1947, cuando se avistó en Douglas (Arizona, Estados Unidos) una luz que repentinamente se transformó en una especie de globo, elevándose acto seguido a una velocidad pasmosa y dejando completamente atónitas todas las personas que pudieron observar tan inédita escena.
Si no hay OVNI... ¡Lo creamos!
Existen varias tácticas para crear un OVNI falso y luego fotografiarlo. Una de ellas es tirar un plato (o en su defecto un sombrero plano) y fotografiarlo con la cámara o bien gravarlo con una videocámara. Otro truco es fotografiar muy de cerca de insectos que estén en el cristal de una ventana, pues al quedar desenfocados les da un aspecto misterioso y sobretodo muy curioso. Como no también hay quien construye diversos modelos de OVNI que luego lanza como si de un disco volador se tratase. Y evidentemente, el trucaje digital tampoco podía quedar al margen de la picaresca, utilizando programas de 3D para crear objetos que luego se insertan en filmaciones.
Un caso curioso: El marcianito de Wiesbaden
En el año 1950, un agente de la FBI llamado John Quinn recibió por parte de un informador anónimo una curiosa fotografía en la que se observaba como un pequeño ser de poco más de un metro de estatura y un solo pie era acompañado por soldados norteamericanos. Este extraterrestre llevaba en el rostro algo parecido a una máscara antigas y uno de los soldados le sostenía lo que parecía ser un depósito con aire para que el extraterrestre pudiera respirar. Por razones que comprobaremos más adelante, los investigadores de la FBI no tuvieron demasiado trabajo en afirmar que esa fotografía no era más que un montaje y la imagen cayó en el olvido, eso sí, curiosamente quedó guardada en los archivos de la organización. Muchos años después, en 1979 un investigador ufológico que se hallaba preparando un congreso sobre el tema, descubrió dicha imagen al repasar los archivos que la FBI puso a su disposición, solicitando una copia de dicha fotografía la cual le fue facilitada. El caso es que uno de los asistentes al congreso, el cual a su vez estaba preparando un libro sobre OVNI, al ver la fotografía se interesó por ella como material de su libro, aunque curiosamente no inserto la imagen original, sino un esquema o dibujo, pues muy probablemente este autor se temió que fuese falsa. No obstante, aun con sus dudas insertó dicho material en su libro. Pero no fue hasta 1991 que la revista italiana Il Giornale del Misteri aclaró el curiosísimo caso, pues la fotografía se publicó originalmente en el periódico alemán Wiesbadenes Tagblatt el 1 de abril de 1950, siendo una ilustración del periodista Wilhelm Sprunkel para un artículo en el que se comentaba que un platillo volante se había estrellado en las cercanías de Wiesbaden, siendo uno de sus tripulantes capturado por soldados norteamericanos estacionados en una base militar cercana. Según continuaba el relato, el pequeño extraterrestre (marciano para más señas), fue trasladado en un hotel de la misma ciudad, reteniéndolo ahí dos días para ser sometido a varios análisis e interrogatorios. El artículo terminaba preguntándose si el "marcianito" respondía en inglés o bien en alemán. Al leer tan sorprendente historia, los soldados de aquella base militar se tomaron con cierto escepticismo la noticia y evidentemente sus sospechas eran más que fundadas, pues dos días después, el mismo periódico aclaró que se trataba de una simple broma del primero de abril, día en que tradicionalmente los países sajones se gastan bromas de forma comparable al día de los Santos Inocentes. Aunque tal explicación ya la dio la propia NASA en el año 1981, parece ser que no mucha gente hizo caso, pues consideraron este desmentimiento como una forma de ocultar supuesta información verdadera. Así pues, el misterioso alienígena era ni más ni menos que el propio hijo del fotógrafo que acompaño a su padre en una visita a la base militar americana. Aprovechando que el niño se hizo fotografías acompañado por soldados norteamericanos, el fotógrafo posteriormente modificó el aspecto del infante, colocándole una máscara y pareciendo que tuviera tan solo un pie. Por cierto, el extraño aparato que sostenía uno de los soldados era tan solo el deposito de combustible de un Jeep, existiendo otra fotografía de la misma secuencia que tomó durante esa jornada el fotógrafo donde se veía la trasera de un vehículo con el mismo depósito. Además, la manguera que conectaba el deposito con el "extraterrestre" no producía ninguna sombra en el suelo. Sin duda esta es una de las curiosas historias en que una fotografía a todas luces falsa se toma como verídica, aun existiendo muchas pruebas documentales que se trató de una simple broma con el ánimo no de adquirir notoriedad, sino de realizar una simple broma, una broma que duró algo más de cuarenta años.
|