Ya en nuestro mercadillo  Bburago, su etapa clásica Libro editado por Rosaspage
A la venta el libro "Bburago, su etapa clásica", el cual está dedicado a dicha conocida compañía italiana. En él se relata la historia de la esta fabricante de miniaturas die-cast a escala 1:18, 1:24 y 1:43 desde su nacimiento en el año 1976 hasta su compra por parte del grupo May Cheong en el 2006.
Además de datos curiosos, anécdotas, evolución de las miniaturas y un amplio repaso por las distintas colecciones que fabricó Bburago, en el libro también se incluye la historia de Mebetoys y Martoys, ambas compañías antecesoras directas de Bburago y gestionadas por la propia familia Besana.
Este libro escrito por Xavier Arumí Salavedra está publicado por Rosaspage.com dentro de la colección "Biblioteca Rosaspage" e impreso en blanco y negro aunque con las cubiertas a todo color. Tiene una extensión de 126 páginas a un formato de 15x21 centímetros (tamaño cuartilla o DIN A5) y encuadernado en tapa blanda.
Precio: 14 Euros
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Adiós a Discoplay
Hay días en que uno se siente profundamente triste, siendo esta para el modesto redactor que escribe las presentes cuatro líneas una jornada teñida de grises oscuros.
Disculpe el lector/a que empiece el artículo con esta introducción tan poco agradable, aunque es reflejo de lo que personalmente siento al enterarme de noticias como que Discoplay cerró a principios de este año.
Estoy convencido que la mayoría de personas que leen este artículo conocerá que fue Discoplay y sobretodo lo que significa su cierre, aunque para aquellos que no conozcan esta empresa, a continuación les ofreceremos un pequeño apunte.
Nacida a principios de los años ochenta, concretamente en 1982, Discoplay y su boletín BID (Boletín Informativo Discoplay) era una de las principales compañías de venta por correo de España y probablemente la número uno en lo que hace referencia a venta de música a distancia. Básicamente se centraba en vender álbumes de música ya sea en vinilo, cassette, discos compactos, DVD musicales y un sinfín de artículos más como camisetas, libros, etc…
El funcionamiento era bastante sencillo, pues una vez se recibía el boletín al cual mediante amigos o familiares uno se había suscrito, se seleccionaba el material a comprar, se rellenaba una hoja de pedido y se enviaba mediante correo (¡Sí, correo postal del auténtico, de aquel que te lo coge el cartero y todo!). Al cabo de unos días se recibía el paquete que siempre era abierto con tremenda ilusión.
Según propia experiencia del jefe de la oficina de correos de mi población, los paquetes recibidos de Discoplay eran los que menos tiempo se mantenían a la espera, pues pronto aparecía su destinatario dinero en mano y con una sonrisa beatífica en sus labios esperando que le fuera entregado el fruto de tan ansiada espera.
Aunque con E-bay la liturgia de ir a buscar un paquete es parecida, sumándose el hecho de que te pueden haber dado gato por liebre, cosa que con Discoplay este temor no existía, sin duda alguna entra algo de morriña saber que el boletín con el sobre mediano (blanco o verde) ya no vendrá más al nuestro buzón.
Básicamente Discoplay consistía en esto, aunque claro está había diversas modalidades de pago, de envío de la hoja de pedido e incluso en sus últimos tiempos Discoplay había inaugurado una web en la que podía consultarse el histórico de boletines de forma on-line.
No obstante, observando los últimos boletines, uno podía percatarse de una cierta decadencia no exenta de ánimo de salir adelante, pues a la par que se reducía drásticamente el número de material musicales , aumentó el de los objetos de regalo, maquetas, etc...
Finalmente, a principios del 2008 Discoplay enviaría una nota a sus clientes notificando el cese de las actividades, que a pesar de anunciarse transitoria se convirtió en cierre indefinido, bajando sus puertas tanto la web como la tienda que tenía la empresa en Madrid, vendiendo como liquidación sus existencias en unos porcentajes que oscilaban entre el 50 y 90 % del precio habitual marcado.
Discoplay visto por un aficionado a la música
Como supongo que el lector/a habrá adivinado, además de un artículo relatando la noticia pura y dura del cierre de Discoplay, este también pretende ser un artículo de opinión y reflexión. Es así que continuaré centrándolo en una opinión muy personal, relatando la propia experiencia que confío no sea demasiado diferente a la de muchas otras personas.
Un servidor conocía Discoplay desde mediados de los ochenta cuando todavía cursaba Educación General Básica, pues en aquellas épocas siempre había el hermano mayor de algún compañero que ya compraba discos a precio de ganga gracias al boletín. Gracias a él pude oír los acordes de Money For Nothing de los Dire Straits o pedazos del disco "The Joshua Tree" de U2. Considerando que entonces eran de actualidad, se puede hacer un cálculo aproximado de las épocas en que esto sucedía y la veteranía de un servidor en este mundo.
Al cabo de unos años, estudiando en una academia, un buen día encontré en una mesa un BID abandonado que hojeé recordando viejos tiempos. Casi sin dudarlo copié la dirección para solicitar que me enviasen el boletín de forma habitual. Esto sucedió aproximadamente entre 1991 y el olímpico 1992.
Aunque nunca he tenido un gran presupuesto monetario para nada, en aquellos primeros años de la década de los noventa todavía tenía menos y gracias a Discoplay pude ir completando poco a poco la discografía de varios grupos así como también comprar alguna cosa que otra que nada tenía que ver con música, como por ejemplo un llavero en forma de Ferrari F40 plateado de Bburago a escala 1:87.
Era sin duda una buena solución para encontrar discos históricos y verdaderas rarezas para personas que no vivían en un núcleo de población lo suficientemente grande como para existir una mega tienda de música.
Por cierto, retornando a un párrafo anterior en que comentaba la liturgia usada en ir a buscar el pedido a correos, agregar que no siempre llegaba el pedido entero, pues a veces sucedía que no habían existencias del álbum y te quedabas con las ganas. Eso sí, cuando faltaba algún item en el paquete, ya se podía adivinar gracias al retraso del pedido y a la carta posterior que anunciaba las malas nuevas.
Los precios que ofrecía Discoplay siempre fueron muy buenos aun a pesar de tener que pagar los gastos de envío y la variedad, a excepción de sus últimos tiempos, era excelente, ofreciéndose desde los álbumes de más rabiosa actualidad hasta los discos descatalogados más difíciles de encontrar, pasando por multitud de conciertos inexistentes en la discografía oficial del grupo de turno.
De forma rápida recuerdo haber comprado grabaciones de conciertos de los Dire Straits o Bruce Springsteen editados de forma casi casera por compañías cuyo nombre ni tan solo recuerdo. Discos de Queen incluso versionados por orquestas sinfónicas y toda la discografía de Mike Oldfield llegaron a casa gracias a Discoplay.
Era una forma diferente de comprar y muy probablemente de ver la vida. Pagando un precio justo por el material, sin prisas en recibirlo y esperar la llegada del cartero, lejos del acopio impulsivo actual de música en un disco duro.
Gracias a Discoplay tuvimos más de una, dos y tres noches de reyes al año, pues la esperada llegada del paquete nos ponía ansiosos días antes, mirando diariamente el buzón o esperando la llamada del cartero en casa. No obstante, cuanta recompensa al abrir el paquete y observar que todo había llegado, insertando de forma automática el disco o cinta en el aparato de música.
Probablemente ahora suene raro confesar que había comprado música en vez de bajarla por el Emule e incluso más de uno me pondría de rodillas, de cara a la pared con los brazos en cruz y las orejas de burro si confieso que incluso me gustaba recibir el boletín, seleccionar el material que quería y esperar el envío. Hay quien les gusta una buena cena y quien se contenta con una hamburguesa prefabricada…
Desgraciadamente, al ver como el catálogo de música iba languideciendo para dar paso a otros artículos, que a pesar de ser interesantes, no me motivaban tanto como los álbumes musicales, fui dejando de comprar aunque me extrañó no recibir más boletines e ignorando por completo su cierre, pues supongo que por no comprar guante los últimos meses me borraron como cliente.
Por último y ya cerrando el artículo, comentar que a todo lo añadido anteriormente, a Discoplay le debo otra cosa más, y es el hecho de que Rosaspage.com tal exista tal y como está configurada actualmente, pues algunos aspectos del funcionamiento interno del mercadillo están basados en la experiencia adquirida gracias a Discoplay y su buen hacer a la hora de enviar los pedidos puntualmente. Un alumno necesita buenos maestros y Discoplay fue uno de los excelentes.
Poco se puede exigir a unas personas y una empresa que funcionó bien durante algo más de veinticinco años, realizando de forma constante y callada su trabajo. La pena es que Discoplay se nos haya ido sin apenas ruido, con un simple adiós y cuídense. Sin duda alguna, un último BID de despedida y cierre habría sido un auténtico Best Seller entre las personas que compramos de forma habitual música.
¡Gracias por todos estos buenos momentos Discoplay!
Y después de Discoplay...
Al cabo de un tiempo de desaparecer Discoplay y gracias a un comentario del señor Antonio Crespo (antiguo empleado de la sección comercial del boletín), pudimos saber acerca del proyecto Disco2play, el cual pretendía ser el regreso de nuestro boletín favorito.
Después de pasar algo más de un año desde entonces, de aquel proyecto desgraciadamente no se sabe demasiado más, pues considerando que iniciar un nuevo negocio en épocas de crisis como la actual y que los factores que causaron el derrumbe de Discoplay se mantienen inalterados desde el cierre de este, nos tememos que se ha congelado, lo cual evidentemente nos llena de tristeza.
Además hay que añadir más malas noticias, como la que pudimos conocer gracias al comentario del señor Julián Rubio acerca del fallecimiento de don Emilio Cañil (fundador de Discoplay) el pasado día 22 de enero de 2010. En el mismo comentario, el cual puede leerse íntegramente en la sección de comentarios situada bajo este artículo, el señor Rubio nos describe de forma clara las causas de la desaparición de Discoplay, una reflexión que, dado que esta persona conoció a Cañil desde los años setenta, es del todo recomendable de leer y sobretodo reflexionar.
Como podemos comprobar, Discoplay sigue generando noticias, aunque desgraciadamente por el momento no son nada buenas. Esperamos que algún día podamos ofrecer nuevas más alegres para los aficionados a la música que teníamos en Discoplay una fuente prácticamente inagotable para nuestra discoteca, aunque coincidiendo con Rubio, todo tiene un final y ciertas actividades, a no ser que se reinventen, pueden llegar a quedar obsoletas.
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Comentarios sobre este artículo
Pedrín Pérez: Solo por acotar el tema de fechas. Es seguro que en 1975 compre el triple de Emerson, Lake and Palmer, en directo. Lo recuerdo porque recibí el disco 1, el 2 y el 2 repetido. Lo envié a Madrid y me lo descambiaron sin ningún problema. Por lo tanto en 1975 ya existía Discoplay.
Tomás Bayo: ¡Que disgusto! Resulta que ayer 20 de Julio de 2010, hablando de música de otras épocas con un amigo, me dí cuenta que ya no recibía hace mucho tiempo el BID y hoy, busco en internet y me entero del cierre de Discoplay. No tenía ni idea. Con 16 años (1969) empecé a trabajar en Madrid y vivía en la calle de la Cruz, donde en una encrucijada de ella y otras calles, en ese sótano que mencionáis efectívamente un día me topé con la tienda de Discoplay y desde entonces, -pudo ser 1970- me hice "socio" de esa empresa.
Hoy con 58 tacos -casi- puedo decir que gracias a Discoplay, he podido recuperar mi juventud musical de entonces y los años posteriores, encontrando trabajos de todos mis músicos preferidos y en muchos casos, disueltos o desaparecidos. Si los enumero, no acabo en dos folios... Que gozada.
Francisco Andrade: Desgraciadamente la desaparición se veía venir, tal y como comenta 21. Enorme tristeza...
Fue une época entrañable, desde que empezé , alla por 1984.., me quedo sin palabras para describir lo que nos aportó a todos los niveles,...es más .., todavía conservo todos los boletines de Discoplay, Bid y numeros especiales (metal , comics..).desde esa fecha hasta 2007. Espero que las noticias del nuevo proyecto se cumplan.
undefined: Es una pena que cerrara. Ahora es casi imposible encontrar cd,s de Pink Floyd, Queen, Deep Purple, etc.
El buscador: DISCOPLAY tenía una tiendecita en el Centro Comercial "La Vaguada", en Madrid capital, a la que se podía ir a recoger el pedido y así se evitaba pagar los gastos de envío.
¿No sería posible que DISCOPLAY editara una revista digital a través de Internet? Eso reduciría muchísimo los costes y podrían volver a existir.
Supongo que lo habrán pensado, pero que no les será rentable tampoco existir como DISCOPLAY a través de revista digital por internet.
¿Alguien sabe algo de este posibilidad?
Rosaspage: Casi al final de sus días Discoplay inauguró su propia web en la cual se insertó todo su archivo documental de BID, es decir, con scans de todos sus boletines. Aunque la idea fue buena, el eje en el cual se sustentaba Discoplay continuaba siendo el popular boletín de papel sin demasiados intentos a trasladar este punto de apoyo en la recién nacida web. Probablemente por desconocimiento del medio, por miedo a cambiar o simplemente porque la compañía ya casi estaba a las últimas se potenció poco la web.
El cierre de Discoplay respondió a muchos y variados factores, aunque con el prestigio y popularidad que la empresa tenía probablemente la web hubiera sido un lugar de referencia, con unas cualidades evidentes a la hora de hacer pedidos, contactar con sus clientes, etc...
Jesse James: me acabo de enterar de la noticia,que palo.Aqui solo nos quedaba el reducto de una tienda TIPO,que era la competencia,pero desde hace unos años,ni eso.Buscando en internet la pagina oficial de internet me encuentro co esta pagina y el cierre de mi querida DISCOPLAY,la que mi madre nos escondia para que no comprasemos,je,je,que ilusa,la media de compra eran 10.000 pesetas al mes...
Mis hermanas la empezaron a recibir a prinpios de los 80 y mi brother y el que escribe comprabamos hasta el 2002 aproximadamente cuando cada uno hizo su vida por su lado.Creo que para el 2005 ya no la recibia en casa de mis padres...
Descanse en paz y ojala DISCO2PLAY salga adelante.
Gracias a todos los que hicisteis posible que mi cultura musical se engrandeciera.
Tomás Bayo: ¡Que disgusto! Resulta que ayer hablando de música de otras épocas con un amigo, me dí cuenta que ya no recibía hace mucho tiempo el BID y hoy, busco en internet y me entero del cierre de Discoplay. No tenía ni idea. Con 16 años (1969) empecé a trabajar en Madrid y vivía en la calle de la Cruz, donde en una encrucijada de ella y otras calles, en ese sótano que mencionáis efectívamente un día me topé con la tienda de Discoplay y desde entonces, -pudo ser 1970- me hice "socio" de esa empresa.
Hoy con 58 tacos -casi- puedo decir que gracias a Discoplay, he podido recuperar mi juventud musical de entonces y los años posteriores, encontrando trabajos de todos mis músicos preferidos y en muchos casos, disueltos o desaparecidos. Si los enumero, no acabo en dos folios...que gozada.
Diego Portela: En estos momentos de vagancia obligada,estaba hechando mi mente hacia atras y me acorde de discoplay,que bonitos recuerdos de mis 12 años en adelante.me hizo socio como le llamabamos nosotros la hermana de un amigo ,en menos de 5 meses heramos mas de 50 en mi barrio,siempre estabamos pendientes los unos de los otros para ver a quien le venia primero la revista,en esta fue donde yo con 12 años compre mi primer cassete de kiss el ""destroyer"" ,cuando haciamos los pedidos para ahorrar algo en los gastos de envio nos juntabamos 4 o 5 y asi lo pagabamos entre todos.en ella se encontraba toda la musica que en mi pueblo nunca llegaria a poderse comprar.ahora que lo pienso que bonitos recuerdos cuando llegaba el cartero con el paquete de carton y a pesar de todo nunca hubo ningun fallo ,siempre perfecto.esaa nostalgia que aun conservo con una de las varias camisetas de mi grupo preferido y que muchos quedaban flipados al vernos con ellas,ya que no era como ahora que en cualquier feria de barrio o fiesta estan a disposicion de todos ,en aquellos años no era asi,se sabia quien era de discoplay por la musica o la camiseta..cuando cumpli los 16 me marche embarcado y siempre que llegaba a casa mi madre me tenia guardadas las revistas que habian llegado en mi ausencia y aunque ya no podia pedir nada siempre las veia con gran ilusion y si cuadraba de estar en casa y llegaba alguna la compra era fuerte pues ya ganaba bastante pasta,asi pasaron años asta que te cambia la vida y un dia dejo de llegarme la revista,me dijeron mis colegas que si te hechabas tiempo sin pedir te la retiraban y creo que seria por eso pero nunca mas me llego.unos años despues cuando me case al coger las cosas de mi ropero para trasladarlas a mi nueva casa cual fue mi sorpresa que tenia una revista de las primeras, me sente y me puse a verla como cuando tenia 13 años y unos bonitos recuerdos salieron en lagrimas de mis ojos pensando en algunos amigos que junto
Carmen: Sólo aclararte que Discoplay es mucho más antiguo. De niña compré la banda sonora de "La Guerra de Las Galaxias" en 1977-78, cuando recuerdo que Discoplay tenía varias páginas de publicidad en la edición española de la revista Selecciones del Readers Digest. Así que al menos en 1977 Discoplay ya existía. Saludos. Una triste noticia lo que la piratería ha hecho en este país. Discoplay, Blockbuster, miles de videoclubs, somos un país que me mueve al sonrojo a veces.
Rosaspage: Muchas gracias Carmen por su puntualización, la cual es realmente curiosa y la cual ha provocado que partir de este momento revisemos las revista Selecciones Readers Digest que tenemos en el desván para buscar la publicidad que usted nos comenta.
Considerando que Discoplay empezó como una simple tienda de música, algo que las personas que no vivíamos en Madrid francamente ignorábamos, no resulta nada extraño que se pudieran encontrar anuncios de la empresa en publicaciones de la época, siendo una semilla de lo que posteriormente conoceríamos como BID. Francamente seria curioso poder encontrar uno de los anuncios a los que hace referencia...
Asimismo, a nosotros también nos produce cierto sonrojo el fenómeno de la piratería en este país, algo tan extendido que en muchas ocasiones se olvida que a quien perjudica más seriamente es a los autores, creadores y distribuidores, repercutiendo muy negativamente en la producción de nuevo material. En consecuencia no se crea tanto (o como mínimo no a nivel profesional) y por tanto nos acaba afectando a todos/as.
Oswaldo: Desde 1982 a 2007 fuí cliente de DISCOPLAY y hoy me enteró de su sospechada desaparición pues soy empleado de Correos comprobando que de tres años a esta parte no había remesas desde la calle María Tubau, sus últimas señas,una lástima,era asiduo comprador de libros a una relación calidad/precio poco común.Ignoro las causas de su desaparición, a pesar de fuerte clientela.
Julián Rubio: El creador de DISCOPLAY, Emilio Cañil Bartolomé, ha fallecido el 22-01-2010.
Tuvo el gran acierto de poner el ocio y la cultura (la música sobre todo), al alcance de todos los españoles mediante la venta por correo.
DISCOPLAY desapareció en 2007 como consecuencia de muchos factores negativos, siendo los principales:
1º la proliferación de supermercados por toda la península, que abrieron secciones de música/video 2º los nuevos medios de duplicación de música y video 3º los "manteros" 4º las descargas de Internet 5º el incremento del coste de elaboración, manipulación y envío postal del BID.
Como la experiencia nos enseña, el paso del tiempo hace que actividades que en un momento fueron rentables (por ejemplo: fabricar máquinas de escribir), queden obsoletas y esto es lo que ha sucedido con esta entrañable Empresa.
Descansen en paz Emilio Cañil y DISCOPLAY, a los que tendré siempre gratamente en la memoria.
No lo veo:: Antiguo comprador de dsicoplay, me he alegrado del retorno y con ganas de esta empresa Disco2play. Pero me surge una duda, ¿No se se oye nada de ella?, ni sale dirección web de ella, ¿Acaso esta muerta antes de salir?. ¿Que ocurre?.
¡Discoplay!.
Antonio Moreno:: ¿Pero cuando bamos a recivir la querida y entrañable revista? espero recibir noticias¡¡¡ empezad cuanto antes un saludo.buena idea lo de continuar.. FELICIDADES.
Joan Pacop:: pues la verdad una pena y a la vez una gran sorpresa de que ahora se actualize y renove. mis recuerdos fueron cuando yo pertenecia a una emisora de radio, en la cual me lleve mas de 13 años, y siempre que nos llegaba el boletin haciamos un pedido bastante amplio de lp, singles, incluso de cassette.
en cuanto llegaba el pedido a correr a correo a buscarlo y a dar la noticia por la radio de los ultimos lanzamientos, y ensegida lo poniamos en los technis.
Paco Carmona: Una acertada y real redacción de lo que fué Discoplay. Decir que son muchos los años que he estado usando las ofertas, relíquias y servicios de Discoplay, creo que desde casi sus inicios, allá en los 80, con mi nº 08/14225 (aún me acuerdo de memoria!).Se echa de menos el recibir el boletín en el buzón de casa!
Gracias y hasta siempre...
Javier Arrabal: Es una pena que cierre, era para mi es mejor. pero tambien me llevo algo positivo. su confianza de compra y atencion. espero que algun dia funcione como antes.
Maribel Artansona: Soy una de esas forofas de discoplay, al igual que tu.Y no sabia nada del cierre, es muy triste pensar que no podre volver a hojear la revista, buscando algun clásico inposible de encontrar,gracias a ellos tengo mas de una discografia completa, tanto en vinilo, como en cd, solo espero que esta maldita crisis se solucione, y quien sabe tal vez vuelvan.
Un abrazo de una fan incodicional de discoplay
José María Garrido: Unirme a la tristeza por la noticia y abundar en las correcciones realizadas en otro comentario: La venta por correo empezó en los años 70 cuando Discoplay estaba en Los Sotanos, calle José Antonio e aquellas fechas, hoy Gran Vía.
Y los sobres eran de color marrón -todavía conservo al menos uno del año 1977- que he escaneado ne me hubiera gustodo incluir en este mail.
Un saludo a todos los amigos de Discoplay y a sus trabajadores.
Feliz año a todos y que 2009 vea de nuevo a Discoplay en marcha.
Jose Llorens: La verdad, me acabo de enterar del cierre de discoplay y me ha entrado una profunda tristeza, aunque hacia un tiempo que no recibia el catalogo, ahora queria solicitarlo de nuevo, y cual a sido mi sorpresa, una pena de verdad, el dia que recibia el catalogo me lo pasaba en grande y lo repasaba una y otra vez, buscando ese disco que era dificil de encontrar por ahí.esperemos que alguien tome la iniciativa de levantarlo otra vez, nos haria feliz a mucha gente
Rodrigo Diaz de Vivar: A toda la peña que amamos el funky y el hiphop nos a jodido mucho el cierre de discoplay,ya que todos los cds y vinilos los pillabamos en discoplay,esperemos que pasen los malos tiempos de crisis y discoplay vuelva con sus catalogos a nuestros hogares. Sois los mejores.
Julián González: Me ha causado mucha pena el enterarme de la desaparición de Discoplay,llevo abonado desde los 80´s y todos los meses cuando recibia el boletin,me causaba una gran ilusion abrir aquel sobre que contenía tanta buena musica, con el descubri a Guns nroses, a Bon Jovi, a Europe y a muchos más que los llevo en mi sangre. Un abrazo a los trabajadores de Discoplay por hacernos cada mes tan felices,os deseo que os vaya a todos muy bien, HASTA SIEMPRE;DISCOPLAY.
David Sandoval: Respecto a Discoplay sólo podría añadir elogios, por ejemplo: me ayudó a descubrir a músicos excelentes. Pero sí quiero hacer una pequeña corrección respecto a la fecha de nacimiento con una referencia: compré el álbum doble de Creedence en directo a finales de Septiembre de 1975 en Los Sótanos (a donde acudí en peregrinación a partir de ese momento cada vez que fui a Madrid) y, creo, en esa ocasión me dí de alta para recibir el Boletín (se merece la mayúscula)
Sergio: Vaya leche!!! Esto es realmente una gran putada.
Mi hermano mayor y yo llevabamos muchos años comprando musiquita y...de todo... Es una jodida pena. DIscoplay ofrecia una seguridad sorprendente sobre cada compra realizada. Nunca hubo pega...
Es más acabo de descubrir el cierre de la empresa porque andaba buscando rarezas que no se encuentran en otros lugares asñi como cds de importación!!!
Saludos musicales desde Granada a todos los compadres musiqueros!!!!
Daniel Tato: Miren ustedes por donde, yo en una aldeade galicia, alejado del mundanal ruidoso mundo, cuando queria escucha mi musica preferida, no la enlatada de la radio y machacona, la unica forma de comprar mis vinilos era a traves de Discoply, llegaba el cartero a la montaña me lo entregaba y yo pagaba el contrarembiolso, lo abria como quien recibe algo de la civilización, que bonito el tiempo y el deseo de espara, saber que llegaria y tendria mi colección particular, la que me hacia más grata y bella, la vida en la montaña, a canciones me elvaban y me transportaban sobre todo al recuerdo y a la memoria.
Siento el cierre por que ya era parte de mi romanticismo.
Miguel Ángel Hidalgo: Era socio de discoplay, casi todos los discos, cd, los compraba ahi, todos los meses estaba pendiente del buzon, a ver si recibia el catalogo, antes de desaparecer, yo me intuia que pasaba algo, el catalogo llegaba muy tarde y los pedidos igual, ahora solo me queda el catalogo de Tipo, que se mantiene, pero echo de menos el discoplay, que ya veo que ha desaparecido para siempre, ojala, haya un milagro y vuelva, con otros dueños.
Milagros Bakedano: Hola, tengo 50 tacos, he comprado toda la discografia de metal del mercado, peliculas que estaban descatalogadas y libros que en librerias y en internet valian el doble que en discoplay, camisetas, banderas, etc. Save alguien si van a volver? Hecho mucho de menos esa revista.
Carmen Martín: Pues me acabo de enterar ahora... y me he quedado bastante mal. Yo también tuve una experiencia superposivita con Discoplay. Todos mis encargos siempre llegaron perfectamente, la atención telefónica era genial, los precios imbatibles, la oferta descomunal... y lo siento mucho, mucho, de verdad.Gracias a ellos y con poco presupuesto, como corresponde a una estudiante de provincias, pude leer libros interesantísimos y escuchar la mejor música de cualquier tiempo. Enhorabuena a ellos donde estén. Y gracias por el artículo, estoy totalmente de acuerdo con todo lo dicho.
Saludos,
Juan Carlos Venturino: Pues me habeis arruinado el día con esta noticia. Muchos de mis discos fueron comprado a Discoplay, porque en la pequeña ciudad donde vivo, encargar un disco significa un mes de espera. Había colecciones de opera hermosas, películas que ya no se consiguen, etc. y todo a un muy buen precio. Además, el trato era cordial, familiar, jamás tuve problemas de ningún tipo con esta empresa. Hace un par de años, para agradecerme por ser cliente de tantos años, me enviaron para Navidad un bonito presente por correo. Me da mucha pena que hayan cerrado. Y echaré mucho de menos recibir en casa el boletín Discoplay con las últimas novedades... :-(
Pirluit: ¡Gracias por este comentario, Rosaspage, y muchos saludos de paso! En mi familia comprábamos mucho por el BID, todos los meses, y de repente dejamos de recibir el boletín y nos preguntábamos por qué. Bastante después nos hemos enterado del motivo, pues no nos llegó aviso alguno. Encantada de volverte a saludar, y besos a Rosa.
Iñaki: Yo también viví la mejor época de Discoplay que un nacido después del año 90 no podría ni entender ni concebir.
Os dejo este video a modo de homenaje a BID, vendría a ser algo así: cómo funcionaría YouTube en 1985, me ha recordado mucho a Discoplay :-)
http://www.youtube.com/watch?v=HWDCeEJ9ZfI
Un saludo y muy buen artículo nostálgico!!
Alberto Piñeiro: Rara manía la que tengo de guardarlo casi todo, tenga valor o no. Y por esa manía conservo aún hoy todos los boletines Discoplay que recibí hasta el año 2006 que dejaron de enviármelo. El más antiguo que tengo, entrañable, aún a dos tintas, es de febrero de 1976, y además de los discos de la época se ofrecen agujas ¡de diamante! para los platos giradiscos. Junto a los boletines descansan en paz entre 50 y 100 facturas de las compras realizadas, así como los boletines de pedido no utilizados. Cada vez que pasé por Madrid fue visita obligada a la tienda de la Gran Vía, de donde siempre salía con algún disco bajo el brazo.
La última vez que fui, creo que a finales de los 80, fue a la tienda de La Vaguada, y, desde mi punto de vista, la tienda había perdido "la magia" que la había caracterizado.
Gracias y hasta siempre, Discoplay.
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